Nuestra Escuela


Visión

Nuestra intención es continuar cultivando la semilla que Rolando Toro sembró.
Para ello, multiplicar el acceso al Paradigma Biocéntrico de los biodanzantes de Rosario y su zona de influencia lo cual dará como fruto la consecuente expansión existencial, mejora en la calidad de vida y certeza en el proyecto personal de muchas más personas, integrando el cuerpo y la emoción a la razón. Quienes han hecho estos recorridos se convierten entonces en agentes de salud en sus sistemas familiares y laborales, enriqueciendo el entorno con amorosidad y creatividad.

 

Fundamentos

“Nuestro abordaje epistemológico parte de lo viviente. La vida no es simplemente la consecuencia de procesos atómicos y químicos, sino el programa implicado que guía la construcción del universo”.
Rolando Toro

Nuestra escuela encuentra su fundamentación ética y epistemológica en el Principio Biocéntrico. Este principio sustenta un nuevo paradigma para las ciencias humanas y propone orientar todos los esfuerzos hacia la protección de la vida.
Sabemos que la afectividad permite acelerar los procesos de integración y ésta se manifiesta cuando sentimos que “lo que dices resuena en tu corazón”. Nuestra escuela ofrece un núcleo afectivo y un espacio enriquecido a las personas que deseen intensificar sus vivencias y profundizar su conocimiento vivencial de la metodología y los fundamentos del sistema.

 

Objetivos

Integración afectiva, poniendo en juego una pedagogía en movimiento que a través de vivencias reparadoras ofrece la posibilidad de que las personas desplieguen sus potenciales en la liberación y entrelazamiento de las líneas de vivencia.

Renovación existencial, ofreciendo ecofactores positivos para que las personas, durante los tres años de formación y a través de los distintos módulos, transiten hacia su renovación existencial, vivenciando los cambios en su identidad, emocionalidad, afectividad, modo de ver la vida y escala de valores, a la vez que incorporan saberes específicos del sistema.

Convivencia trascendente, abriendo la posiblidad de que las personas transiten una experiencia única de convivencia con otros, enriqueciendo su modo de vincularse y ampliando su capacidad de elección, intercambio, cooperación y superación de conflictos en forma afectiva y en conexión respetuosa con la naturaleza, en una verdadera rehabilitación existencial.

Despertar en nosotros y en otros la vocación por la vida, acompañado los pasos de los alumnos en el arte de facilitar vivencias, ofreciendo una atenta mirada en las supervisiones, y herramientas pedagógicas y técnicas grupales adecuadas a tal fin.